Las fundaciones, pese a presentar algunas ventajas, tienen una serie de obligaciones adicionales a otras formas asociativas y organizativas. Una de las más relevantes a nivel contable es el plan trienal. El Plan de Acción Trienal debe describir, para los próximos tres años, las actividades que desarrollará la fundación, con detalle año por año, y debe incluir la explicación de la naturaleza, características y desarrollo de cada actividad prevista. Además, debe incorporar las bases presupuestarias que sustenten el plan, con el patrimonio inicial y el detalle pormenorizado de ingresos y egresos proyectados para cada una de las actividades programadas durante el trienio
Elementos mínimos que deben incluirse
- Descripción del plan de actividades para los tres años siguientes, desagregado por cada año
- Naturaleza de las actividades: qué tipo de acciones realizará la fundación y con qué finalidad
- Características y desarrollo de cada actividad, con nivel de detalle suficiente para evaluar su ejecución.
- Presupuesto proyectado, con indicación del patrimonio inicial.
- Ingresos previstos y egresos previstos para cada actividad y para cada ejercicio del trienio
- Bases presupuestarias que respalden la viabilidad financiera del plan
- Firmas del representante legal en el plan trienal y en las bases presupuestaria
- Dictamen de contador público independiente sobre la viabilidad y razonabilidad del cumplimiento del plan y sus bases presupuestarias.
- Firma del contador dictaminante en las bases presupuestarias
Documentación complementaria
Si las bases presupuestarias incluyen compromisos de donación, la IGJ exige documentación adicional. Si la donación proviene de una empresa, debe acompañarse el acta de directorio aprobando la donación, con indicación de monto y período, autenticada notarialmente, y la carta compromiso del donante con firma certificada notarialmente. Si el compromiso proviene de una persona humana, debe acompañarse la carta compromiso de donación con firma certificada notarialmente.
